• Home
  • tariKe.org
Blue Orange Green Pink Purple

tarike.Org

Este blog no es una declaración de principios. No es un canto a la solidaridad, ni a la multiculturalidad, ni a nada. No aspira a ser un estudio en profundidad sobre el país en el que vivo o del país del que procedo. No representa necesariamente lo que la organización a la que pertenezco piensa, ni la realidad objetiva del proyecto en el que trabajo. Este blog es sólo mi historia. Como la vivo y/o como la invento. Sólo eso. Mi percepción y la percepción de quienes me rodean, en su mayoría menores de edad. No es objetivo, y tal vez ni siquiera sea cierto, pero para mí es tan verdad como mi propia vida.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 33 Comments   |   Posted by Kaktus
Mar 25

COPING ETHIOPIA

Mis últimos días libres fueron aquellos que pasé en Nairobi, hace ya más de dos meses. Desde entonces, he trabajado como una china del Sol Naciente día sí, día también. ¿Por qué? Pues porque la Santa Infancia tiende a sabotear mis planes de descanso con artimañas tan pintorescas como fiebres tifoideas, apendicitis, pulmonías o el recientemente reseñado trastorno bipolar. Mira que oculto celosamente mis planes de fuga. Pues nada. En cuanto se huelen que me quiero pirar unos días, comienza a subirles la fiebre. Matemático. Hace algunos años pasé seis meses trabajando sin parar porque, después de varias carreras al hospital, ya llegó un momento en que me daba miedo siquiera hacer planes. Me daba cosa poner en riesgo su salud de esa manera.

Cuando cuento estas cosas, la gente me mira como con admiración. De verdad. Por eso las cuento. Es un círculo vicioso. Esa misma gente, una vez que se le pasa la admiración (2,5 segundos de media), me suele preguntar que de dónde saco la fuerza para seguir adelante día a día, así, como una Madre Teresa cualquiera (la comparación es mía). Y a mí me encantaría responder que me basta el amor que me profesa la Santa Infancia, que su cariño me sostiene y me alimenta, que no necesito nada más que el saber que me esperan para acudir a su encuentro. Pero sería un poquitín inexacto y un bastante mentira. Yo hay días que a la Santa Infancia la mandaría a tomar por saco y me quedaría tan ancha.

¿Que cómo hago para levantarme cada día, salir de mi estupendo edredón de plumas (imported, of course) y pasar diez horas preocupándome por cosas tan diversas como compras de material escolar, abusos a menores, fracaso escolar, inflamaciones de hígado y grupos de mujeres, por nombrar algunos de los temas que han llenado la jornada de hoy?

Pues yo, amigos todos, hay días que, cuando se pone el sol, me robo el proyector de la Santa Infancia, y con la recua de voluntarias que me ha tocado en suerte este año, me abro una cervecita, me preparo un mix de cacahuetes y pasas, y me veo a todo color en la pared del salón, en tamaño gigantísimo, dos capítulos de Anatomía de Grey. O de 30 Rock. O de House. O de Gossip Girl. Y me olvido de la Santa Infancia. Se me formatea el cerebro. Se me atonta el entendimiento justo lo necesario para sacudirme la niebla de tristeza que a veces nos envuelve. Y se me cae hasta la babilla, de lo relajada que me quedo. Y, ya si eso, al día siguiente me acuerdo de lo mucho que me quiere la Santa Infancia, y salgo de la cama para ir a su encuentro. Un día más.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 4 Comments   |   Posted by Kaktus
Mar 23

SHINE A LIGHT

El viernes pasado, a T. se le encendió una luz. Y no sabemos cómo hacer para apagarla.

Descubrió que somos diferentes. Que hay pobres y ricos, hombres y mujeres, ángeles y personas, luz y sombra, mar y tierra, frenjis y abeshás, niños y adultos, perros y gatos… y así hasta el infinito. Se quedó atascado allí, en la diferencia. Y en Dios. Porque Dios nos ha hecho diferentes. Dios nos ha creado hombres y mujeres, pobres y ricos, frenjis y abeshás…

Como la ocasión lo merecía, el domingo fuimos a comprobar si hay urgencias en el Amanuel Hospital . Y mira, sí. Y allí nos dieron la llave del purgatorio en dos palabras: trastorno bipolar. Desde entonces, T. vive envuelto en luz. Una luz tan fuerte que no le deja dormir. Una luz tan fuerte que lo está cegando.

Alguien que quiso ayudarle le escribió esto en un papel:

“El Señor es mi pastor, nada me falta.
En verdes praderas me hace reposar,
me conduce junto a aguas tranquilas
y repone mis fuerzas.
Me guía por la senda del bien,
haciendo honor a su nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso,
ningún mal temeré:
porque tú estás conmigo;
tu vara y tu cayado me dan seguridad
(…)
Tu amor y tu bondad me acompañan
todos los días de mi vida:
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.”

A veces se lo saca del bolsillo, y me lo lee en voz baja. Y luego me repite, “el Señor es mi pastor. No tengo miedo”. Y leo en sus ojos que está aterrado. Sólo que no se da cuenta. Dice que Dios le cambió la vida el viernes, y que le está muy agradecido. Y a mí, que cuando pasan estas cosas procuro no pensar demasiado en Dios, se me hace un nudo en la garganta, y miro hacia otra parte.

Antes del viernes, yo sé que T. me quería mucho. Ahora me quiere todavía más, y me lo repite quinientas veces al día. Hablamos durante horas. ¿Por qué soy pobre?, ¿por qué eres frenji?, el Señor es mi pastor, no tengo miedo, te quiero, no te preocupes, estoy bien, el Señor es mi pastor, estaré bien. Algo preocupada sí estoy, porque me siento completamente en sintonía con él. A él le pasa lo mismo, y así pasamos todo el día juntos.

La Santa Infancia ha cerrado filas, y lo protegen como buenamente pueden. Lo van a buscar a casa todas las mañanas y me lo traen. A la tarde, lo acompañan y le dan las pastillas antes de dormir. Es uno de los nuestros, y está sufriendo.

Mañana tenemos una nueva cita con el médico, y nos dirán si lo ingresan o no. Por si acaso, hoy le he puesto dos mudas en una bolsa, una toalla, una pastilla de jabón y un rollo de papel higiénico. Todos dicen que es mejor que lo ingresen, que no podemos hacernos cargo, que no puedo protegerlo y controlarlo 24 horas al día, que es una bomba de relojería, que tengo 400 niños más a los que también tengo que proteger. Y yo no sé si tienen razón o no, pero cuando he salido con la bolsa y los ojos cargados de lágrimas, T. me ha abrazado: “Piensas demasiado en mí”, me ha dicho, “el Señor es mi pastor, Dios me quiere, no pienses, no te preocupes”.

Es verdad. Dios lo quiere. Dios nos ha creado. Ricos y pobres. Frenjis y abeshás. Enfermos y sanos.

Cuerdos y locos.

Hay días que llegas a casa, y sólo tienes ganas de llorar.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 14 Comments   |   Posted by Kaktus
Mar 13

RADIO ESCUCHA

Últimamente me ha dado por escuchar la Afro FM cuando voy en coche. Es una radio etíope que emite en inglés. El grueso de la programación la compone música estadounidense, normalmente pop o rap (más rap que pop). A mí la musiquilla que ponen me da bastante asquillo (mis allegados saben que, en el terreno musical, soy difícil de complacer), pero la escucho porque las locutoras me fascinan. Son chicas etíopes que intentan hablar un inglés tipo Jenny-from-the-block, muy suburbial, pero no lo acaban de conseguir del todo. Las que hablan por el día dan bastante el pego, pero, cuando el sol cae, se ve que dan vía libre a las que todavía están acabando el CCC y las pobres hacen lo que pueden.

Además de la musiquilla, la radio debe estar patrocinada por Naciones Unidas o something like that, porque tratan también temáticas concienciadas. Por ejemplo, la locutora de esta mañana, se ha marcado un rap sobre la mortalidad materno-infantil que me ha dejado muerta del susto. No mother should dye while giving life. Yeah.

Además, tienen perfil en Facebook e intentan hacer debates en los que los oyentes pueden participar a través de Facebook o enviando sms. El otro día la chica intentó hacer un debate titulado -lo juro- “raping and tradition”. El argumento a debatir era si los oyentes pensaban que era correcto la tradición presente y practicada en muchas etnias etíopes de raptar a una chica, violarla y luego, ya si eso, arreglarse con la familia y casarse. Teniendo en cuenta que la participación llegaba a través de Facebook y móviles, pues uno pensaría que vaya tontuna debatir con gente de clase media-alta una cosa tan evidente. Pues no. El pueblo etíope nunca deja de sorprenderte. Hubo mensajes del tipo “es una tradición y forma parte de nuestros valores, y son los americanos y extranjeros en general que nos quieren despojar de nuestras tradiciones”. Es verdad que hubo muchos más mensajes en contra de la violación, pero el hecho es que hubo mensajes a favor de perpetuar la tradición por el simple hecho de ser éso, una tradición. No fui yo la única sorprendida, porque la locutora llegó un momento en que casi se hecha a llorar. C’mon, men.

Ese mismo día, por la noche, el debate era más light. Era sobre peleas en los bares. La locutora se pasó una hora de reloj explicando por qué está feo pegarse en los bares, repitiendo incansable que, si te pegas en un bar, corres el riesgo de desconcentrar al DJ y la fiesta se va al garete. Esto es otra cosa que tienen, que estiran los temas un poco demasiado. Y que a veces las locutoras van cortitas de argumentos de peso en torno a los temas.

Para que no se diga que yo critico por criticar (es verdad, pero no es lindo que me lo echen en cara), aquí va la propaganda: la Afro FM se puede escuchar en el 105.3 en Addis. En el gueter, para variar, no tengo ni la más remota idea, pero me da de que no se escucha. Tienen página web apañá (yo nunca he conseguido abrirla del todo, pero lo poquito que entreveo me parece bastante fashion) y el susodicho perfil de Facebook. Ahí queda.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 5 Comments   |   Posted by Kaktus
Mar 10

Boquita de Piñón

La Santa Infancia tiene un punto de oscuridad caracterial que resulta bastante inquietante. Por otro lado, es verdad que siempre decimos que nuestro centro es como una gran familia, y, en esta línea, resulta bastante gratificante ver cómo nuestros pupilos se insultan y se pegan como buenos hermanos. Y así, fruto de mis largas horas de recreo, hoy les traigo un elenco de lo más granado en lo que a insultos y exabruptos en amárico se refiere.
. Balegué: Yo lo traduzco como desgraciado. Es un insulto bastante insultante, que lo llevan siempre colgando del labio. Vamos, que les sale muy espontáneo, muy natural. Como un yogur con bífidus activo. Pero con afrenta.
. Moñ: Éste es más suave. Quiere decir “tonto”. Una cosa que digo mucho y que la Santa Infancia identifica como una muletilla mía, es “ye moñoch buden, sefi neu”, que quiere decir “el equipo de los tontos es amplio”. Así, les doy a entender que yo los quiero a todos por igual, en toda su tontería.
. Wusa: Perro. Muy común. Y muy feo.
. Yekomata liy: Literalmente, “hijo de leproso”. Resulta bastante extraño lo frecuentemente que lo usan, teniendo en cuenta que un porcentaje bastante significativo de ellos son, efectivamente, hijos de leprosos. Yo pensaba que era un modo de autoafirmarse, pero no. Es un improperio. Aunque seas hijo de leproso.
También se usa komata (leproso), sin la precisión de ser “hijo de”.
. Chekañ: Cruel. En amárico también queda bastante fino, por lo que no lo usan mucho.
. Afer bela/ Afer Bey / Afer belú: Literalmente “come (o comed) tierra”. Sería un “vete a tomar por culo”, pero interculturado.
. Men agebah/ Men agebash: Literalmente, “¿qué tienes tú que ver?”. Traducido y adaptado: “¿a tí qué coño te importa?” Pues eso, que no es asunto tuyo y ya. Pero no es bonito que te lo digan así.
. Gurreña: Creído, macarra, chulo pera.
. Dedeb: Estúpido, no inteligente.
. Kofo: Cabeza hueca.
Y hasta aquí los más normales que entiendo yo. Paso a la parte gore, recabada ex profeso para este post entre mis informantes:
. Enat tibeda: Mecagüentuputamadre. O al menos así lo traduzco yo. La Santa Infancia me ha dicho que quiere decir “mother fucker”. Dí que sí.
. Shale, buda o shermuta: Ambas tres puta, ramera y/o zorra. Con saña.

Y ya, que se me está poniendo mal cuerpo. Lógicamente hay más, pero no los conozco. Ni ganas, mire usted.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 3 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 26

DICES

Dices que ya no te quiero. Que hago caso a todos menos a ti. Que quiero a todos menos a ti. Que nunca te hemos entendido. Que nunca te hemos ayudado. Gritas que estás solo. Que no tienes a nadie. Lloras y dices que me odias. Que nos odias a todos.

Y yo me callo. Me callo todas las veces que caíste y te levanté. Me callo la vez que, mientras intentaba que no te mordieras la lengua, me preguntaba cuán profundo podías hundirte sin dejar de vivir. Me callo la vez que te recogí, como a un perro, y te cargué hasta el centro. Me callo que a lo mejor tienes razón, pero no tanta como crees.

Sé que es cuestión de tiempo. Sé que volverás a caer. Que volveré a correr a tu encuentro. O que volverán a traerte a mí. Roto. Desmadejado. Vencido. Y, cuando abras los ojos, cuando te despiertes, estaré otra vez allí. Y entonces, lo sé, volverás a quererme.

A veces, ¿sabes, D.?, a veces me gustaría que pudieras, de verdad, dejar de quererme. Que fueras libre. Que no me necesitaras.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 2 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 23

MI MOMENTO

Mi momento preferido del día es después de comer, cuando vuelvo al porche donde todavía está comiendo la Santa Infancia. Me siento en el lavadero de metal donde lavan su ropa los fines de semana. Las piernas me cuelgan en el borde, sin tocar el suelo, y el metal me calienta el culo. El sol me da en la cara, y M. (19 años) se sienta a mi lado y me da conversación. A veces me dice que estoy tan guapa que parece que me voy a morir, que es una expresión que ella asegura que es muy etíope, pero que yo creo que se la ha inventado. Sabe que me hace gracia, y nos reímos las dos. Algunos de los pequeños se acercan, y se acomodan entre mis piernas, pero como también ellos han acabado de comer, pues también son felices y no se pegan ni discuten. Comienzan a llegar los del segundo turno de comida, y pasan a mi lado saludándome. Y tampoco se pegan ni discuten, porque están concentrados en su próxima comida.

Es mi pequeño momento de paz. El momento donde todo encaja: el sol, el calor del metal, la Santa Infancia que me acaricia el pelo, M. que me cuenta alguna gracieta, alguien que me da un trozo de pan o un macarrón de su plato, alguien más que me da la mano o me abraza al pasar… Soy feliz. Sin más . Cada día, a esa hora, soy feliz.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 7 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 19

SHOPPING INDUSTRIAL

Aprovechando que estaba por aquí el Chaval Que Ya No Vende Bragas (uno de nuestros pintorescos voluntarios), decidimos instalarnos un sistema de sonido en el teatro, no vaya a ser que venga Shakira y nos pille con el culo al aire. Este tipo de decisiones las tomamos sin pensarlas mucho, porque si no, nos vendrían angustias y no haríamos nada. ¿Por qué? Porque, si comprar bricolage es ya una aventura en sí mismo, comprar material especializado de cualquier tipo (sanitario, eléctrico, informático…) es como un recorrido por los Siete Infiernos de Dante. Así, sin exagerar.

Si llegas a la tienda antes de las nueve y media de la mañana, encontrarás únicamente al chico que limpia y abre la verja (es una persona multifuncional), aunque el horario de apertura colgado en la puerta especifique que la actividad comercial comienza a las ocho. Cuando la Sales Manager de turno aparezca (aquí nadie es dependienta, aquí todas son Sales Managers), descubrirás en aproximadamente dos minutos que no tiene ni idea de lo que está vendiendo. Básicamente, repite un mismo concepto continuamente, dando igual lo que le preguntes:
_ Estos altavoces, ¿se pueden conectar en paralelo?
_ Van conectados al amplificador, que admite hasta cuatro altavoces
_ Ya, pero, además, ¿se pueden conectar en paralelo?
_ Van conectados al amplificador, que admite hasta cuatro altavoces
_ Ya, ya sé que se conectan al amplificador, y que puedo conectar hasta cuatro altavoces (por si además de Shakira, se planta aquí Celine Dion), mi pregunta es, y le pido por favor que me escuche, ¿se pueden conectar en paralelo?
_ Esto… siéntese y le traigo un café

Esto lo hacen mucho. Cuando no saben qué decir, te ofrecen un café. Yo suelo rechazarlo, en un vano intento de acortar mi permanencia en la tienda. Y porque sólo me falta ponerme más nerviosa.




Las tiendas etíopes presentan siempre un overbooking de dependientes, de los cuales sólo uno sabe realmente lo que se está vendiendo. El problema es que esa persona que sabe lo que se vende no suele estar en la tienda, por lo que tienes que volver otro día, cuando esa persona esté. “Es que él es el profesional”, te explican. ¿Y los otros cinco qué sois? ¿Plantas de interior? En este punto, la sensación es de que allí nadie tiene mucho interés en venderte nada. Lo lógico sería irte a otra tienda, pero coincide que, normalmente, lo que quieres y de la marca que lo quieres, sólo lo venden en esa tienda en toda Addis. Así de rarita eres tú. Y tienes que volver otro día, cuando esté el enterao.

Y luego, cuando por fin consigues comprar todo y te vas a tu casa a montar lo que has comprado, comienza el crucigrama: ¿dónde está el error? Porque, para hacer tu vida más amena, rara vez te venden todo bien. Siempre hay alguna tara, alguna cosa que se han olvidado, y que convierte tus jornadas en un rompecabezas sin fin. En el caso del equipo de sonido, la terminación de los cables que unían el amplificador con los altavoces estaba conectada en el canal incorrecto. Dos días para descifrar el enigma.

En los últimos tiempos, cuando acometes este tipo de trabajos, tienes también a la China en tu contra. Porque, a nada que quieras instalar, necesitarás cables, tornillos, tuercas, clavos, clavijas… y, actualmente en Etiopía, todas esas cosas, o las compras Made in China, o las compras a precio de perfume de Calvin Klein. O haces como yo, que te compras primero las Made in China para ahorrarte dos duros y, cuando todo se te deshace en las manos, te vas a comprar los tornillos de Calvin Klein. Yo metería en un contenedor todas las cosas rotas antes de usar (clavos, interruptores, destornilladores, enganches…) y las mandaría de vuelta a la China. Que se jodan y gestionen ellos sus residuos.

Y así, después de un par de días, tienes tu sistema de sonido montado. Y, cuando los pequeños de la Santa Infancia se marchan por la tarde, entras en el teatro y te pones esta canción a todo volumen. Y se oye perfecta. Tan perfecta que los mayores la escuchan desde fuera, y entran a ver qué pasa, y se quedan estupefactos de lo bien que se oye, y nos ponemos todos a saltar como locos en el centro del salón, con una euforia que no parece nuestra, que parece robada.

Ya puede venir Shakira cuando quiera. Hasta un café le daríamos, mira.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 2 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 13

SMALL CHAT

Los mayores de la Santa Infancia me contaron el otro día la historia de una señora de su barrio que conozco. La señora en cuestión es seropositiva desde hace tropocientos años. Ahora ya es anciana, pero en sus años de juventud, habiéndose quedado viuda con dos niños a cargo, y ante las halagüeñas perspectivas que se le presentaban a una persona con HIV/AIDS en aquel entonces, decidió dar a sus dos hijos en adopción. Y la Santa Infancia me contaba que la semana pasada se presentaron los chavales, a la sazón con 21 y 24 años, hablando alemán, puesto que viven en Austria, a conocer a su madre biológica. La Santa Infancia dice que a la señora casi le da un tabardillo, pero que se alegró un montón de conocer a sus niños de nombres austríacos.

Y así empezamos a hablar del tema de la adopción, que es un tema que a la Santa Infancia le da bastante curiosidad. Mayormente, están a favor de la misma, pero no acaban de creerse eso de que los hijos adoptados cuentan igual que los biológicos. De hecho, a la Doctora, que tiene hijos de varios colores, siempre le preguntan cuando se va de vacaciones si se lleva también a sus hijos abeshás.

El razonamiento que exponen es bastante obvio: si un niño no tiene familia, bien está que encuentre otra, sea en Etiopía, Europa o Fernando Poo. Eso sí, dicen que ellos nunca darían a sus hijos en adopción, que tratarían siempre de sacarlos adelante “apretando los dientes” (esto es una traducción aproximada de una expresión abeshá). Los que son huérfanos, habrían estado encantados de haber sido dados en adopción. A algunos de los que tienen familia, no les importaría cambiarla. Muchos dicen que, eventualmente, les gustaría adoptar, pero lo entienden más como un ayudar a un niño sin recursos que como un tener un hijo.

Me preguntaron si una madre biológica se puede presentar así, sin más, y reclamar a su hijo biológico. Y allí es donde les expliqué el tema de derechos y responsabilidades de la maternidad. Si renuncias a tus responsabilidades, pierdes también tus derechos como madre, y -les expliqué- si quieres volver a ver a tu hijo, tendrás que pedir permiso a su familia.

Con la generalización del fenómeno de la adopción internacional, en los últimos años se ha extendido entre los etíopes, especialmente entre la clase media, esta mentalidad de “nos están robando los niños”. A mí me han dicho de todo cuando voy con la Santa Infancia por la calle. Una vez, llevé a T. al Black Lion, y en lo que esperábamos los análisis, estuvimos sentados con un señor musulmán ya anciano, que empezó a hablar al niño, a preguntarle por qué estaba allí con una frenji, cuándo me lo iba a llevar a mi país, y a decirle que no estaba bien que los frenjis se lleven a los niños etíopes. Cuando vi que T., además de todos sus dolores, comenzaba a sentirse evidentemente incómodo, decidí intervenir y le dije al señor que:
1. Entendía todo lo que estaba diciendo, por lo que me parecía de mala educación hablar de mí como si yo no estuviera delante
2. No era asunto suyo porqué T. estaba con una frenji. Me ponen de los nervios las preguntas insidiosas en las filas de los hospitales.
3. Yo soy partidaria de la adopción, pero trabajo en un proyecto que ayuda a familias como las de T. a criar a sus hijos para que no tengan que darlos en adopción. Este señor, que tanto criticaba, ¿qué hacía exactamente para evitar que las familias tengan que recurrir a la adopción como vía de supervivencia? Como en ese punto, ya me había puesto dramática, le pregunté si él pensaba que era mejor que los niños murieran, o que crecieran en orfanatos (incluso el mejor de los orfanatos, no se puede comparar a una familia, pienso). El señor, que comenzaba a sentirse incómodo también él porque el resto de la fila me estaba dando la razón, me respondió con un “go home”, al que yo le contesté, “vale, pero, si me voy a casa, ¿vendrá usted con este niño al médico la próxima vez que se ponga malo?”.

En la otra cara de la moneda, cuando fui con A. a otro médico, dos señoras en el autobús le preguntaron bastante respetuosamente si yo era su madre. Ella, escuetamente, les respondió, “sí”. No es una persona que se ande con muchos rodeos. Tampoco es una persona que tenga familia. Cuando las señoras le preguntaron que cuándo me la llevaba a mi país, ella les respondió: “No, si no nos vamos a ninguna parte. Ella se queda aquí conmigo”. Las señoras me llamaron santa. Y yo, muerta del susto.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 9 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 09

CELEBRITIES

Sé que este blog está adquiriendo periodicidad de eclipse solar, y no crean ustedes que no me preocupa… es sólo que tengo cosas más importantes que hacer. Por ejemplo, la semana pasada, tenía que ir a ver a Zapatero. Como algunos de ustedes ya sabrán, Zapatero ha estado en Addis. Si este fuera un blog serio, a continuación les pondría un elenco de links analizando la visita presidencial y me quedaría tan ancha. Como este es un blog modesto y sin muchos medios, pues nos fiaremos de que otros blogs ya lo hayan hecho, y lo dejaremos correr. Y si quieren, allí está Google, hombre ya.

Como los españoles residentes aquí somos más bien pocos, pues la Embajada nos invita a todos los saraos. Tengo que decir que los saraos de la Embajada Española en Addis presentan un curioso nivel de contraste: por un lado, los que trabajan en oficinas, vestidos como la Carrera Diplomática y los Másters en Cooperación al Desarrollo mandan; y por otro los pringadillos como yo, que se nos ve el cateterío a la legua, porque sólo tenemos unas deportivas para trabajar y las de vestir. Yo, personalmente, fui con mis botas de leprosa . Por supuesto, me las puse para ir a un sitio donde nadie habría dicho que eran de leprosa.

En la recepción hicieron esa cosa tan española que es empezar con la barra libre antes incluso de los canapés. Como Zapa llegó con dos horas de retraso, para cuando vino ya estábamos todos como esperando a la novia, que sólo nos faltaba tirar arroz. Yo, personalmente, lo veía todo divertidísimo. Hasta chispillas en los ojos, le veía yo. Quedé decepcionada, eso sí, porque yo pensaba que El Hombre se movía siempre con Sonsoles y los Bardem, y así esperaba yo que Sonsoles nos cantara la Flauta Mágica. Pero no. Vino con Moratinos. Y nadie cantó. Y los Bardem tampoco estaban.

De lo que dijo Zapatero, comprenderán ustedes que con cuatro vinos en el cuerpo, pues mucho no me acuerdo. Sí me acuerdo que dijo eso de “el dinero de la Cooperación no se toca”, que es algo que repiten literalmente todos los que vienen. Yo lo vengo oyendo desde que estuvo la Pajín, a principios de siglo. Para la próxima recepción, me hago una camiseta con la frase. O un politono.

Y por si esto fuera poco, adivinen a quién me he encontrado hoy en una tienda de electricidad (sigo inmersa en el bricolaje). A Haile. Gebreselassie. Be eunet (de verdad). Allí estaba el señor, comprándose una lámpara. Iba vestido con un chándal, que creo que es lo que lleva siempre, excepto cuando participó en el sorteo del Mundial y se clavó el chalequillo dorado abeshá. Y lo mejor no ha sido verle a él. Lo mejor ha sido descubrir que Haile Gebreselassie también tiene entourage, que yo pensaba que era una cosa reservada a los actores. Con este otro Hombre estaban dos señores con sendos fulares en el cuello, trajeados de los pies a la cabeza, que hablaban sin parar por el móvil, indicando la posición y acciones de Haile. Amazing. Con el chófer nos hemos emocionado tanto que hasta le hemos pedido un autógrafo. Lo que yo digo, que se me ve el cateterío a la legua.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 5 Comments   |   Posted by Kaktus
Feb 02

CON ESTAS MANITAS

Hay una cosa en la que la Santa Infancia es insuperable: en destrozar y romper cosas que nadie hubiera pensado que se podrían romper. Y así, acorralada por las circunstancias (se me desmenuza la casa encima), pues me he dado al bricolaje. Y que me está encantando, oyes.

Me he vuelto una mujer aún más polivalente de lo que ya era. Si antes era capaz de beber y criticar la música del bar contemporáneamente; ahora, lo mismo te cambio un interruptor que te pinto una pared. Sueño con ventanas rotas y me despierto con unas ganas locas de poner embellecedores sobre los cables al aire. Me he inventado hasta una canción. Dice así: “Plexiglás, plexiglás, qué flash”. Me la he inventado yo sola. Me faltan las estrofas, lo sé, pero no me negarán que la pilla Georgie Dan y tenemos canción pa’ tres veranos. Georgie, tío: si quieres, sírvete tú mismo.

La Santa Infancia ha acogido esta nueva ventolera mía con su habitual entusiasmo. Mientras yo sudo la gota gorda desatornillando marcos de ventanas en el porche, ellos juegan impávidos. Cuando ven que el desaliento se apodera de mí, me animan: “Betan goves nesh” (eres muy buena). Y siguen jugando a la pelota, para romper cuanto antes la ventana que tanto me está costando colocar. Se lo leo en los ojos, que no pueden esperar a que acabe de reparar las puertas para volver a colgarse de las manillas, hasta que me descuajeringuen todo. Pero yo soy más lista que ellos, y en vez de cristal estoy poniendo el ya mencionado plexiglás, que me está costando un ojo de la cara y tres dedos de los pies.

Como decía, estoy fascinada con esto del bricolaje. Ya me conocen en las ferreterías de la redolada y me estoy haciendo un bagaje en materia de compras de material. Mi proveedor del Merkato me regala siempre una Sprite en lo que me busca interruptores que no sean Made in China. Me ha cogido cariño, creo. Eso, y que, como digo, me estoy dejando un patrimonio comprando cosas a prueba de Santa Infancia. Porque, amiga, también en las ferreterías toca regatear, y yo voy sobrada de dones, pero el del regateo Dios no me lo concedió. No sé por qué, porque realmente me haría falta, la verdad (esto dicho sin rencor alguno).

Como toda pasión, también ésta tiene su lado oscuro. La Santa Infancia me dice que se me están poniendo manos de vieja. Y andares de fontanero, me temo, porque con dos destornilladores en cada bolsillo, me pesan los pantalones un montón y tengo que caminar con las piernas abiertas para que no se me caigan. Cuando vuelva a España -lo siento por el Mercadona-, directa al Leroy Merlin.

Comparte esto:

  • Twitter
  • Facebook
Read More 6 Comments   |   Posted by Kaktus
Previous Page 18 of 25 Next Page

tariKe.org

  • Acerca de Tarike
    • tariKe.org
  • Etiquetas
    Addis Abeba Adopción Amárico Brother House Cine Comercio Cuarentena Drogas Emigración España Esperanza Etiopia Filas Gueter Idioma Iglesia Internet Juguetes Kaktus Koshe Manuales Música Nena niños confinamiento Nombres Etíopes Opinión Películas Racismo Radio Regalos Religión Salud Santa Infancia Sociedad Suministros Tarike Teatro Tiempo libre Tráfico Viaje Voluntariado Zway
  • Categorías
  • Sitios que visitaría sin dudar
    • Chino Chano

      Cerrar vista previa

      Loading...
    • Con Viento Fresco

      Cerrar vista previa

      Loading...
    • Diario del Altoaragón
    • Elia
    • Hombre Revenido

      Cerrar vista previa

      Loading...
    • Mama Etiopia

      Cerrar vista previa

      Loading...
    • Road to Ethiopia

      Cerrar vista previa

      Loading...
  • Entradas anteriores
    • abril 2020 (2)
    • noviembre 2017 (1)
    • octubre 2017 (2)
    • septiembre 2017 (4)
    • abril 2017 (4)
    • marzo 2017 (5)
    • diciembre 2016 (10)
    • mayo 2016 (1)
    • abril 2016 (4)
    • agosto 2015 (3)
    • julio 2015 (2)
    • febrero 2015 (2)
    • enero 2015 (2)
    • diciembre 2014 (1)
    • noviembre 2014 (3)
    • octubre 2014 (3)
    • julio 2014 (2)
    • junio 2014 (3)
    • mayo 2014 (2)
    • abril 2014 (2)
    • marzo 2014 (8)
    • diciembre 2013 (3)
    • noviembre 2013 (4)
    • octubre 2013 (6)
    • junio 2013 (3)
    • mayo 2013 (4)
    • abril 2013 (5)
    • marzo 2013 (7)
    • diciembre 2012 (2)
    • noviembre 2012 (3)
    • octubre 2012 (2)
    • julio 2012 (4)
    • junio 2012 (3)
    • mayo 2012 (1)
    • abril 2012 (2)
    • febrero 2012 (4)
    • diciembre 2011 (2)
    • noviembre 2011 (4)
    • octubre 2011 (4)
    • julio 2011 (1)
    • junio 2011 (2)
    • mayo 2011 (5)
    • abril 2011 (2)
    • marzo 2011 (2)
    • febrero 2011 (2)
    • enero 2011 (3)
    • diciembre 2010 (1)
    • noviembre 2010 (4)
    • octubre 2010 (5)
    • agosto 2010 (1)
    • julio 2010 (2)
    • junio 2010 (4)
    • mayo 2010 (5)
    • abril 2010 (2)
    • marzo 2010 (4)
    • febrero 2010 (6)
    • enero 2010 (7)
    • diciembre 2009 (5)
    • noviembre 2009 (5)
    • octubre 2009 (7)
    • septiembre 2009 (2)
    • agosto 2009 (2)
    • julio 2009 (4)
    • junio 2009 (9)
    • mayo 2009 (10)
    • abril 2009 (10)
    • marzo 2009 (3)
  • mayo 2026
    L M X J V S D
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    25262728293031
    « Abr    
  • Privacidad y cookies: este sitio utiliza cookies. Al continuar utilizando esta web, aceptas su uso.
    Para obtener más información, incluido cómo controlar las cookies, consulta aquí: Política de cookies
  • Archives
    • abril 2020
    • noviembre 2017
    • octubre 2017
    • septiembre 2017
    • abril 2017
    • marzo 2017
    • diciembre 2016
    • mayo 2016
    • abril 2016
    • agosto 2015
    • julio 2015
    • febrero 2015
    • enero 2015
    • diciembre 2014
    • noviembre 2014
    • octubre 2014
    • julio 2014
    • junio 2014
    • mayo 2014
    • abril 2014
    • marzo 2014
    • diciembre 2013
    • noviembre 2013
    • octubre 2013
    • junio 2013
    • mayo 2013
    • abril 2013
    • marzo 2013
    • diciembre 2012
    • noviembre 2012
    • octubre 2012
    • julio 2012
    • junio 2012
    • mayo 2012
    • abril 2012
    • febrero 2012
    • diciembre 2011
    • noviembre 2011
    • octubre 2011
    • julio 2011
    • junio 2011
    • mayo 2011
    • abril 2011
    • marzo 2011
    • febrero 2011
    • enero 2011
    • diciembre 2010
    • noviembre 2010
    • octubre 2010
    • agosto 2010
    • julio 2010
    • junio 2010
    • mayo 2010
    • abril 2010
    • marzo 2010
    • febrero 2010
    • enero 2010
    • diciembre 2009
    • noviembre 2009
    • octubre 2009
    • septiembre 2009
    • agosto 2009
    • julio 2009
    • junio 2009
    • mayo 2009
    • abril 2009
    • marzo 2009
  • Search






  • Home
  • tariKe.org

Este blog este bajo una licencia de Creative Commons. Creative Commons License Designed by FTL Wordpress Themes brought to you by Smashing Magazine

Back to Top